Agapornis roseicollis



El agapornis roseicollis también conocido como inseparable de Namibia se trata de un ave hermosa perteneciente a la familia Psittacidae. Esta ave tiene su origen en el continente africano, específicamente en una zona conocida como Desierto de Namib. Estas aves, los agapornis roseicollis suelen ser aves muy sociables, razón principal por la que puedes tenerla de mascota. Aunque esto no es todo, también poseen una capacidad increíble para adaptarse a muchos hábitats (Exceptuando los fríos).

De entre las características más notorias que se pueden ubicar en el Agapornis roseicollis es que son sumamente pequeños y tienen mutaciones de color en su plumaje. Siendo esto último, algo que continúa siendo objeto de estudio para muchos científicos.

agapornis roseicollis

Características de este tipo de agapornis

Para el Agapornis roseicollis se promedia en tamaño cerca de los 15 cm, mientras el peso puede ser de unos 50 g. Por lo tanto, es un ave sumamente ligera. Asimismo, el color que suele predominar más en su plumaje, suele ser de tono verdoso. En cuanto al color en las hembras y machos si puedes observar con cuidado, en la cabeza es muy común que se presente un tono rosa, casi asalmonado suave. Sin embargo, esto puede llegar a cambiar dependiendo del caso.

Por ejemplo, la hembra de agapornis roseicollis  llega a tener una cabeza mucho más grande y el tono del plumaje suele ser más suave que el de su contraparte. Aunque el color tampoco suele ser una diferencia tan marcada como pudieras llegar a pensar. Esto solo hace que sea levemente más fácil poder diferenciar uno del otro.

agapornis roseicollis turquesa

Sobre sus alas y picos los Agapornis roseicollis no llegan a tener plumas en sus patas, aunque las alas por otro lado suelen ser muy fuertes. Tienen un pico de gran volumen; si reúnes todas estas características seguramente pensarás, que un ave pequeña pero fuerte tendría problemas en una jaula con otros de su especie ¿Cierto? …

Nada más alejado de la realidad, como bien te comentábamos en un principio, esta especie suele ser muy amigable entre otras. Lo único que suele ser algo “molesto” para algunas personas, es el hecho de que pueden hacer sonidos todo el día. Aunque esto no les quita la sencillez que tienen para adaptarse a la cautividad.

A pesar de esto, con quien sí tienes que tener algo de atención es con la hembra. Ya que esta suele ser territorial y algo menos amigable que su compañero. Pero de resto pudiera ser una excelente mascota para ti, sobre todo si estás buscando algo que sea diferente a un perro o un gato.

Tipos de Agapornis roseicollis

Presta atención a este apartado en especial porque si bien puedes conocer los diversos tipos, también tienes que tomar en cuenta que se tratan de mutaciones. Cuando te comentamos “mutaciones” nos vamos a referir a los vistosos colores que presenta el plumaje.

La mutación más común que se suele dar en los Agapornis roseicollis es el plumaje azulado. Siendo este uno de los más bonitos y a su vez impresionante. Las mutaciones que se llegan a ver son en combinación con otros tonos, pudiendo variar:
-Azules con cara blanca.
-Plumas amarillas con cara rojiza.
-Plumas verdes con cara rojiza.

De igual manera, existen muchas otras mutaciones más en los Agapornis pero las mutaciones más concurrentes son las anteriormente mencionadas.

agapornis papilleros

Cuidados que reciben los Agapornis

Para que puedas darle la mejor calidad de vida a tu Agapornis roseicollis se debe de mantener su jaula aclimatada para un ambiente cálido. Esto se debe a que el plumaje que lo constituye es adaptado para este clima.

En caso de que los tengas en un ambiente frío, entonces debería de ser con una temperatura que ronda cerca de los 25°C. Si existe la posibilidad de que la temperatura descienda del grado antes mencionado, es necesario que en la misma jaula tenga un nido que le ayude a mantener la temperatura y a sentirse abrigado.
Lo primordial sería que el sitio donde ubiques la jaula posea una armonía de temperatura. Es decir, que tenga tanto luz del sol como sombra, creando un equilibrio para que el Agapornis roseicollis. De esta manera, podrá tener algo de sol y el entorno adecuado para que la noche no llegue a ser tan fría.

Ahora, en caso de que el medio ambiente en el que se desarrolle sea “cerrado” puede que no tengas la necesidad de una jaula. Esta decisión la debes de tomar con mucha cautela, ya que si bien puede ser positivo para el animal, también debes de estar alerta a los depredadores.

Qué come el Agapornis roseicollis

La dieta que tienes que saber de esta ave, se compone principalmente de semillas y también cereales y frutas que sean ricas en calcio. A su vez, puedes probar con algunas hortalizas: Acelgas, lechuga y brócoli suelen ser opciones muy buenas.

Dónde puedes adquirir Agapornis

Lo más recomendable es que sea con un criador, preferiblemente que haya tenido experiencia con estas aves y que se encuentre en la zona donde vives. No se recomiendan las tiendas de mascotas porque no suelen amansarse tanto, incluso pueden cambiar su temperamento.

En cuanto al precio, este puede llegar a variar. Siendo muy evidente que el precio varía desde el polluelo hasta la etapa adulta. Aunque un buen dato a tomar en cuenta si quieres hacerte con un espécimen de esta ave, es que recuerdes que en varios países esta es una especie en protección.

Por lo que puede que su compra y posterior traslado se te haga mucho más caro de lo que tenías planificado. Pero en general, si crees que te sientes en la responsabilidad para poder tener una ave preciosa y amigable, dando sus cuidados y promoviendo su sana convivencia, entonces puedes tener un Agapornis roseicollis.
Desde luego, los primeros días puede que sea un poco intimidante y estar atento la gran parte del tiempo. Aunque al final, será una experiencia única donde podrás brindar hogar y refugio a una especie tan bonita.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.